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El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA) se mostró hoy dispuesto a negociar con la dirección de Iberia la creación de una “segunda marca” en el seno de la compañía aérea para los mercados de corto y medio radio con el fin de reducir costes, en el marco de las conversaciones que a partir de abril abordarán ambas partes para la renovación del convenio colectivo de los 2.000 pilotos de la aerolínea.
Según explicó el nuevo jefe de la sección sindical del SEPLA en Iberia, Bernardo Obrador, los pilotos están dispuestos “a estudiar cualquier opción” que les presente la compañía, incluida una segunda marca, siempre y cuando se garantice “la debida protección para la plantilla” actual y “no se vacíe de contenido” la estructura actual de la aerolínea. “La segunda marca no nos preocupa si no sirve para vaciar de contenido la primera; si Iberia demuestra que necesita la segunda marca por nosotros no va a quedar”, aseguró Obrador en una rueda de prensa celebrada en la sede del sindicato en Madrid.
En los últimos meses, Iberia ha dado a entender en varias ocasiones que podría verse abocada a la creación de una filial de bajo coste para realizar los vuelos de corto y medio alcance, los que más presión competitiva sufren desde las aerolíneas de vuelos baratos, en caso de que no pueda seguir reduciendo sus costes de explotación.
Así lo explicó el presidente de Iberia, Fernando Conte, durante la rueda de prensa de presentación de resultados celebrada el pasado 28 de febrero. “Aunque aún no hemos tomado la decisión, esta posibilidad está en la agenda y estaría motivada por la necesidad de reducir los costes internos, aunque si conseguimos reducirlos de forma importante la necesidad de una segunda compañía desaparece”, sostuvo entonces.
“NO QUEDA MUCHO DONDE AJUSTAR”.
Al hilo de este asunto, la compañía también ha anunciado que será esta necesidad de seguir reduciendo costes y aumentar la productividad de la plantilla uno los temas que planteará en la mesa de negociaciones del VII convenio colectivo de sus pilotos, que vendrá a sustituir al laudo arbitral que reguló los tres últimos años el marco de las relaciones entre éstos y la compañía.
No obstante, y frente a la posición de la aerolínea, el SEPLA considera inviable la introducción de incrementos significativos en la productividad de los pilotos ya que, en su opinión, “ya no queda mucho donde ajustar”. Asimismo, el sindicato rechaza de antemano la reducción de costes salariales ya que, en su opinión, la buena situación económica de la compañía no justifica “meter mano en los bolsillos de los trabajadores”.
“La situación actual de los pilotos hace muy difícil una cesión de productividad como la que pretende Iberia –que podría ser de hasta dos dígitos, según las declaraciones de sus directivos–, ya que en la flota de corto y medio radio, e incluso en ocasiones también en la de largo radio, estamos cerca de los límites máximos que impone la legislación”.
Por otro lado, el sindicato se mostró favorable a que la compañía incorpore aviones en régimen de wet lease (alquiler de flota y tripulación) dentro de los límites establecidos con sus pilotos, que rondan el 8% de su capacidad, y que para este año se concretarán en 7 aviones B747 y otros 4 B757. “Nos parece bien la idea del wet lease siempre que no sirva para restar contenido a la matriz”, afirmó Obrador.
POSIBILIDAD DE IR A LOS TRIBUNALES.
Uno de los temas más espinosos en las negociaciones podría darse antes de comenzar las mismas y tiene que ver con el vacío legal que afecta a la situación laboral actual de los pilotos, tras expirar el pasado mes de diciembre el laudo arbitral sin haber sido aprobado un nuevo convenio colectivo sustitutorio.
Sobre este punto, el SEPLA advirtió de que podría recurrir a los tribunales un eventual desacuerdo con la dirección de Iberia respecto a la definición del punto de partida de las negociaciones del nuevo convenio, en lo relativo al marco laboral de los pilotos.
El sindicato considera que el punto de partida debe ser las garantías laborales contempladas en el anterior convenio colectivo, pero sospecha que la compañía podría intentar comenzarlas desde la base del Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Navegación Aérea con el fin de negociar a la baja las próximas condiciones laborales de sus pilotos, dado el menor nivel de cobertura que ofrecen estas dos últimas leyes con respecto al convenio.
“Si hay desacuerdo en este punto, no convocaremos ninguna huelga, de hecho será muy difícil que convoquemos alguna, pero sí recurriremos a la Audiencia Nacional para que sea un tercero el que resuelva cúal de las partes lleva la razón”, indicó.
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