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La reordenación de Varadero propone mantener la antigua lonja, cuya rehabilitación costaría cuatro millones

La Autoridad Portuaria de Santander, el Ayuntamiento de la ciudad y el Gobierno regional presentaron hoy un proyecto de reordenación del área de Varadero que propone mantener la antigua lonja para usos culturales y sociales, acometiendo para ello una rehabilitación del edificio que, según las estimaciones del presidente del Puerto, Javier del Olmo, costaría “no menos” de cuatro millones de euros y requeriría un plazo de doce meses.

La propuesta de ordenación de la zona -un espacio de doce hectáreas, un 4% de la superficie total del Puerto-, prevé además la construcción de dos aparcamientos subterráneos con un total de 1.700 plazas y la creación de un paseo que llegaría hasta la estación marítima, logrando así hacer peatonal todo el perímetro de la ciudad.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Javier del Olmo, acompañado del alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, y de la vicepresidenta regional, Lola Gorostiaga, presentó hoy el proyecto, que ya tiene “garantizada” la financiación para la rehabilitación de la lonja y el paseo marítimo.

El alcalde de Santander avanzó además que, si las cuentas para sacar adelante el proyecto no salen, el Ayuntamiento estaría “encantado” de hacer aportaciones de su presupuesto. En el caso de los aparcamientos subterráneos, que se asentarán en parte en terrenos de la ciudad, el Ayuntamiento y el Puerto deberán buscar las fórmulas para convocar concurso conjuntamente.

La construcción del Puente de Raos, con un plazo previsto de 20 ó 22 meses, permitirá ganar una mayor superficie para los ciudadanos en la zona de Varadero, puesto que ya no será necesario reservar un vial para tráficos portuarios en dicha zona, tal y como contemplaba el proyecto planteado en el año 1999 y que, según Del Olmo, quedaba ya “absolutamente sobrepasado”.

El responsable del Puerto subrayó que la propuesta actual es “interactiva y de cooperación” entre las tres administraciones (central, regional y local) para mejorar la “puerta de acceso a Santander”, que requiere una “actuación enérgica”. Por su parte, Gorostiaga señaló que se trata de un proyecto “de gran envergadura” que pretende “acercar” más el puerto a la ciudad y cuyos plazos podrían adelantarse “con un poco de buena voluntad entre las partes”.

En la misma línea, el alcalde de Santander confió en llegar a acuerdos para poner en marcha las actuaciones “cuanto antes” y apuntó que el proyecto supone modificaciones “muy pequeñas pero concluyentes”, respecto a lo contemplado en el Plan Especial del Puerto.

FUTURO DE LA LONJA

Uno de los aspectos más polémicos de la reordenación de esta zona que se extiende en paralelo a la calle Marqués de la Hermida, prácticamente desde el parque de La Marga al edificio de Tabacalera, es el futuro de la antigua lonja de pescado, aún no decidido.

Para ello, la Autoridad Portuaria presentará su propuesta a los ciudadanos, con una exposición en el Palacete del Embarcadero y unas jornadas de debate, con el fin de tomar una decisión en un plazo de tres o cuatro meses.

A priori, la Autoridad Portuaria defiende “apasionadamente” su mantenimiento, por tratarse del “único edificio emblemático” de la zona y por su valor histórico, pero, según matizó del Olmo, la opinión de los vecinos tendrá un peso importante. También se consultará con otros colectivos, como el Colegio de Arquitectos, y ya se ha hecho lo propio con otros, como la Universidad de Cantabria.

De confirmarse finalmente esa apuesta por la conservación de la antigua lonja, la rehabilitación tendría un plazo de doce meses y un coste no inferior a cuatro millones. El edificio, que se encuentra “en perfectas condiciones desde el punto de vista constructivo”, se destinaría a uso “social, cultural, terciario” y de ocio.

PASEO MARÍTIMO Y DEMOLICIÓN DE NAVES

El proyecto de reordenación de la zona, que, en palabras del alcalde, es “perfectamente compatible” con la conservación de la lonja o con su derribo, contempla también la creación de un paseo marítimo que en su primer tramo discurriría en paralelo a Marqués de la Hermida y después pasaría junto al actual edificio de la Cruz Roja para seguir después por detrás de la Biblioteca y Archivo Provincial y por Antonio López, hasta confluir con la estación marítima.

De esta manera se uniría “prácticamente” todo el borde marítimo de la ciudad, según destacó Del Olmo.

Al mismo tiempo, se prevé, en el plazo de seis meses, la demolición de la fábrica de hielo y las instalaciones de las rederas, además del derribo de naves en el área de Sotoliva, cuestiones para las cuales ya está “en marcha la maquinaria administrativa y técnica”, según indicó la vicepresidenta cántabra.

APARCAMIENTOS

Respecto a los dos aparcamientos subterráneos proyectados, pretenden atender a la demanda de la zona, estimada en unas 1.500 plazas. Actualmente se calcula que el 80% de las plazas en superficie existentes en este área, tanto en terrenos de la ciudad como portuarios, están ocupadas durante las noches.

Los aparcamientos tendrán 800 y 900 plazas respectivamente. Uno de ellos se ubicará en la zona contigua a la vieja lonja, donde actualmente estacionan en superficie un número importante de vehículos. El segundo de los aparcamientos se instalará, por su parte, en la zona de Sotoliva. El primero en estar concluido sería el de 800 plazas, para el que se estima un plazo similar al de construcción del Puente de Raos, de 20 a 22 meses.

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