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El presidente de la Agencia Extremeña de la Vivienda, el Urbanismo y el Territorio, Javier Corominas, visitó hoy las obras del Proyecto de Interés Regional (PIR) promovido por Jocainmo en la finca ‘Los rostros de Santa Amalia’, en el paraje conocido como Cerro Gordo, del término municipal de Badajoz, donde se construirán las primeras viviendas del Plan 60.000 en la capital pacense.
Después de que el pasado martes el Consejo de Gobierno aprobase el proyecto definitivo, la empresa constructora está a la espera la licencia municipal para iniciar las obras. En total, en una extensión de 50 hectáreas, se construirán 2.750 viviendas, 1.746 de ellas inscritas dentro del Plan 60.000 euros y del compromiso electoral de construir en la capital pacense 3.000 viviendas de precio inferior a esta cantidad.
A la visita al terreno, del que ya se ha realizado el desbroce y limpieza, también acudieron el alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, la concejal de Urbanismo, Cristina Herrera, y el presidente de Jocainmo, Cayetano López, quien apuntó que el proyecto supondrá una inversión de 240 millones de euros.
Este PIR contempla la construcción de viviendas de distinta tipología, tanto en bloques de pisos como unifamiliares, que acogerán una población aproximada a las 9.000 personas. Además, se urbanizará toda la zona e implantarán los servicios necesarios, entre ellos guarderías, colegios de primaria e institutos de secundaria, espacios deportivos, zonas verdes o centros comerciales.
Las viviendas del Plan especial, todas ellas en bloques, tendrán una superficie útil de 80 metros cuadrados, tres habitaciones, salón-comedor, baño, aseo, cocina y terraza lavadero. Las viviendas medias, entre las que habrá pisos y unifamiliares, serán de 120 metros cuadrados, una habitación y una terraza más que las anteriores, además de garaje y, en algunos casos, trasteros.
Según lo previsto, las primeras viviendas de 60.000 euros deberán entregarse a los 22 meses de obtener la licencia de obras. A partir de ahí, se realizarán entregas parciales cada cinco meses y con un plazo máximo de 42 meses para que esté todas finalizadas. Respecto a las viviendas medias, la mitad se entregarán a finales de 2008, otro 25 por ciento a finales de 2009 y el resto en 2010.
Los terrenos presentan en algunos lugares hasta un 26 por ciento de pendiente, lo que obligará a que, antes de comenzar las casas se realicen trabajos de movimientos de tierra, hasta dos millones de metros cúbicos, para intentar nivelar las distintas zonas dejando como media pendientes del 3 por ciento.
La altura media de los bloques será de entre cinco y siete plantas, aunque habrá uno, situado en la zona central, que alcanzará nueve pisos. Las viviendas unifamiliares se sitúan hacia las afueras, al igual que los espacios deportivos o el centro comercial.
Toda la zona quedará vertebrada en torno a una avenida principal, de dimensiones similares a Sinforiano Madroñero, y que conectará los dos accesos previstos desde la Nacional V. Una de estas entradas aprovechará la que actualmente existe y la otra se debe perfilar aún porque implicará una obra de carreteras de mayor envergadura. De momento, no se contempla el acceso desde la autovía.
Una de las vías paralelas a la avenida principal será totalmente peatonal y en ella se ubicarán los locales comerciales, en los bajos de todos los edificios que den a esa calle que, además, serán todos porticados.
COLABORACIÓN ENTRE ADMINISTRACIONES
Corominas apuntó, como ya había avanzado Cristina Herrera, que Junta y Ayuntamiento formarán un convenio para el seguimiento de los PIR que se lleven a cabo en la ciudad. Se pretende con ello que el consistorio esté siempre al corriente de los incidentes que puedan surgir en el transcurso de las obras y tomar decisiones de modo conjunto, “porque estamos en la ciudad de Badajoz que es donde vosotros estáis legitimados democráticamente”, le dijo al alcalde.
En esta misma línea, agregó que el problema de la vivienda es un problema de todos y no sólo de la Administración regional, por lo que se deben sumar esfuerzos para su solución, “en esto Junta y Ayuntamiento nos entendemos”, apuntó.
Aclaró que, aunque sabe que el consistorio no era partidario de este proyecto concreto, conoce las dificultades de acceso a la vivienda como se pone de manifiesto en que haya sido uno de los principales precursores de viviendas protegidas en la ciudad de los últimos 10 años, en los que se han construido 1.200 viviendas con este régimen, el 15 por ciento desde la Inmobiliaria Municipal.
El Cerro Gordo tampoco le pareció a Corominas la mejor opción, sin embargo explicó que, hasta que en los futuros planeamientos urbanísticos se contemple suelo protegido, esta es una actuación extraordinaria para dar respuesta a un derecho constitucional como el acceso a la vivienda.
Por su parte, Celdrán reconoció que, a pesar de que desde el equipo de Gobierno no se apoyó la construcción de las viviendas alejadas del centro urbano, consideró que se trata de una iniciativa que beneficiará a los pacenses. Corroboró que existe actualmente una buena sintonía entre la Agencia de la Vivienda y el Ayuntamiento, sobre todo desde que se hizo cargo de ella Javier Corominas, y esperó que continúe esa colaboración en la búsqueda del interés general.
MÁS VIVIENDAS 60.000
El compromiso electoral de la Junta de Extremadura con la ciudad de Badajoz recogía la construcción de 3.000 viviendas de 60.000 euros. Así, además de las 1.746 del Cerro Gordo, se harán también con empresas privadas 290 en la zona de La Pilara, al este de la ciudad, y 405 en la zona de La Granadilla.
En ese mismo espacio se construirán otras 420 viviendas del programa especial 60.000 con la Inmobiliaria Municipal, con la que también se realizarán 72 en la barriada pacense de Suerte de Saavedra y 39 en San Roque.
La mayoría de estas promociones contemplan, al igual que en el Cerro Gordo, la construcción de otras Viviendas de Protección Oficial de Régimen General, de las que se realizarán 285 en La Pilara; así como viviendas medias, algo más de 2.000 repartidas entre La Granadilla y La Pilara.
Sobre este asunto, Corominas apuntó que el objetivo es que en los mismos espacios se compartan viviendas de distinta capacidad adquisitiva para que sean ciudadanos con niveles de renta diferente los que se integren en colegios, servicios sanitarios ocio o comercio, “que hagamos una ciudad más tolerante”, agregó.
El responsable de la Agencia de la Vivienda recordó que existen algo más de 3.000 peticionarios de viviendas del Plan 60.000 en Badajoz, aunque matizó que esa cifra se suele reducir a la mitad a la hora de las adjudicaciones. Explicó que continúa abierto el proceso de recogida de datos de quienes deseen solicitarlas y que, a partir de septiembre, se intentará hacer además de en los Servicios Territoriales, a través de Internet o telefónicamente.
Por último, se mostró contrario al sistema de sorteo para las adjudicaciones ya que, en su opinión, “toda persona tiene derecho a escoger dónde quiere vivir”, aunque afirmó que para ello es necesario que exista un mercado suficiente. En esta línea, explicó que según se vayan calificando viviendas protegidas se enviará información a los demandantes sobre dónde están y dónde dirigirse para acceder a ellas, aunque sean de una zona distinta de la que en principio solicitaran.
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