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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, felicitó hoy al actual Ejecutivo socialista por la puesta en marcha del AVE Madrid-Toledo, pero consideró que en un día así “no hubiera venido mal” que se le hubiera reconocido al anterior Gobierno del PP y, especialmente, al ex ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, el trabajo realizado por esta infraestructura.
Aguirre, que asistió al acto inaugural del nuevo corredor de Alta Velocidad entre Madrid y Toledo, junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y los ministros de Fomento, Magdalena Álvarez y Defensa, José Bono, recordó que, siendo agradecidos, habría que reconocer que todas las obras que unen a la ciudad y la Comunidad de Madrid con todas las capitales de provincia españolas “fueron obras que previó y presupuestó el Gobierno del PP”.
De otro lado, lamentó que no le hubieran dado la palabra durante el acto inaugural celebrado en la estación de Toledo, teniendo en cuenta que, aunque sólo estaba previsto que hablara Rodríguez Zapatero, también lo ha hecho el presidente castellano-manchego.
“Parece que al presidente del Gobierno no le gusta escucharme, la última vez que me escuchó me dio una réplica de una hora para un discurso de 30 minutos”, añadió.
También criticó Aguirre, a preguntas de los medios, las “diferencias de trato muy notables” que existen entre las comunidades autónomas que gobierna el PSOE y las que gobierna el PP, no solo en infraestructuras sino también en materia de agua.
Al respecto, recordó que en Castilla-La Mancha, durante el mes de julio, “se han desembalsado 93 hectómetros cúbicos en un momento de sequía tremenda en Madrid –cantidad de agua que gasta una ciudad de un millón de habitantes al año– para regar a manta maíz”, algo que “contraviene frontalmente la ley de aguas, el sentido común y las obligaciones de un buen gobierno”.
2.000 HECTÁREAS DE ÁRBOLES.
La presidenta de la Comunidad de Madrid aprovechó su presencia en Toledo para anunciar el arbolado de una superficie cercana a las 2.000 hectáreas –el 60 por ciento de ellas en el sur de Madrid– con especies autóctonas como encinas, robles, alcornoques, quejigos y fresnos.
El objetivo, dijo, es que “toda esta zona que hoy acabamos de atravesar” con el AVE, la mayoría trasformada en páramo, “se convierta en zona forestal y en zona que los ciudadanos puedan disfrutar”.
En la práctica, la reforestación, que equivaldrá a una superficie similar a 20 Parques del Retiro, se iniciará este año y se desarrollará hasta la primavera del 2006.
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